sábado, 21 de marzo de 2009


El miercoles pasado me pasó una cosa muy curiosa con Bruja que aún me sigue sorprendiendo.Cuando ya estaba a punto de irme a mi casa, me entraron muchas ganas de pasear con Bruja, de estar a su lado, pese al cansancio de la larga mañana me fuí camino a su jaula, le puse la correa y me encaminé a las afueras del albergue.
Estando ya fuera, la solté y disfrute de verla correr entre la maleza.Existe un sendero por la montaña, que por defecto siempre sigo, ahora con el paso del tiempo, dejo a Bruja que vaya por donde quiera, yo siempre sigo andando y ella ya se ocupa de seguirme, cuando vé que me pierde de vista viene corriendo con sus largas patas, la lengua fuera y esos ojillos de felicidad.
Cuando iba por el camino, ensimismada en mis pensamientos, me encontré a un perro enorme ( es de una chica alemana que temporalmente vive en el albergue, el perro siempre va atado o esta en su habitación porque pese a que ella dice que no hace nada es muy agresiva y lo peor es su tamaño) se plantó a 10 metros de mi, busqué a su dueña pero estaba bastante mas lejos, por los ojos del perro intuí que no estaba jugando y que venía a por mi, y pensé:
- Vaya, me va a morder un perro y no es del albergue.
Bruja apareció por arte de magia y se interpuso entre el perro y yo, me miró y lo que hizo luego me sorprendió enormemente, a parte de darme un susto de muerte, porque pensé que ese perro le podía hacer mucho daño a mi Bruixeta y yo no tenía mi escoba, ni nada por el estiloEn un segundo el lenguaje corporal de Bruja cambió, agachó la cabeza, se puso de perfil en estado sumisoLa postura del otro perro era de combate, todo el cuerpo tenso, gruñendo y la cabeza muy alta, la olfateo de arriba abajo, mientras ella se quedaba quietecita, cuando su curiosidad terminó, enfocó toda su atención en mi, la mirada de Bruja y mia se cruzaron y por un momento me dió la sensación que me enseñaba que es lo que tenía que hacer.
Así que respiré profundamente, miré al cielo y me pusé a andar muy despacio, mirando el suelo, mientras el perro me gruñia y me miraba fijamente, en ese momento su dueña se dió cuenta de lo que ocurria y vino corriendo
Ufff, me sorprendió tanto la actitud de Bruja, cada vez que lo recuerdo se me ponen los pelos de punta
Que gran perra que es.
Tambien decir que pasé mucho, muchisimo miedo, por Bruja, por mi....

2 comentarios:

hadanevada dijo...

DEBORA, q fuerte, estoy flipando, Bruja sabe que eres lo más parecido a un dueño que puede tener y te ha defendido como guardiana y compañera solidaria que es y como bien atrubiuda, tiene en su raza, que increible, es toda una lección, lo que no harían las personas lo hace un perro, todo un ejemplo, es una super perra, diría yo.

besos, veo que ha hecho un buenísimo trabajo con ella...y con los demás, no lo dudo...abrazos

Debora dijo...

Gracias guapa, tengo sentimientos contradictorios, por un lado quiero que se vaya, que le den la oportunidad de dar todo lo bueno que tiene, y por otro me gustaría tenerla siempre a mi lado, me la imagino con Sort y conmigo en una casita de campo.
Quizás se haga realidad, nunca se sabe....
Puede que sea la primera de muchas que pase por mi linda casita
besitos