sábado, 9 de enero de 2010

Casos extremos

Este lunes pasado, como va siendo habitual en mi rutina del albergue me pasó una cosa
Sobre las 9 mas o menos y ya llevando una hora de trabajo, los perros me avisaron que rondaba por el terreno gente que no conocíamos, es increíble pero con el paso del tiempo voy diferenciando sus ladridos y puedo saber si llega gente, si son conocidos o no... en fin que esta vez me dijeron que había gente extraña por los alrededores pero también que venia mi compañera Loreto; ella vino corriendo para decirme que había una pareja que quería dejar un perro que se habían encontrado y que le olía muy mal, por otra parte otro compañero del albergue salió para cogerles la matriculas porque intuíamos que iban a dejar al pobre animal abandonado
Le dije a Loreto que no podíamos admitir al perro pero que de todas formas si era cierto eso de que lo habían encontrado ( desgraciadamente la gente miente mucho y ya nos hemos encontrado con el caso de que el perro es de ellos pero dicen lo otro para que cojamos al animal) me dirigí a la casa para buscar el lector de chip por si lo tuviera.
Primero quisiera explicar que actualmente no estamos aceptando ningún perro solo los casos extremos de maltrato, o muerte inminente del animal, por la sencilla razón que no tenemos tiempo o mejor dicho mano de obra, yo por ejemplo voy dos dias a la semana, llego a las 8 de la mañana y suelo irme a las 13.30 si tengo suerte.
En fin, que no me enrollo, mi primera impresión cuando los vi, es que el perro era de ellos, mezcla pastor alemán, sano y sobretodo lo que me impacto es que iba suelto y sin ningún problema, por supuesto no llevaba microchip y en el momento que les dijimos que no teniamos sitio y que lo sentiamos se pusieron gallitos y nos dijeron que bastante habían hecho con traerlo allí y que lo iban a abandonar
Por suerte mi compañero les dijo que de eso nada, que teníamos su matricula y que esa no es la buena acción del dia, sino buscar otro sitio donde pudiera estar el perro, porque existen otras protectoras, reconozco que no tan buenas como la nuestra, porque en esta no se sacrifica a ningún perro, solo cuando el veterinario lo aconseja en casos extremos y siempre hay gente en el albergue que se preocupa por ellos y les cuidan
Así que no tengo ni idea de como habrá acabado la historia, sólo se que me fui con un mal sabor de boca increible y una sensación que ya va siendo muy conocida por mi : IMPOTENCIA

2 comentarios:

Nereinha dijo...

Lo que me indigna es que la gente diga tan "alegremente" ale, pues si no te puedes quedar con el perro, lo abandono. Necesitamos leyes más duras para evitar estos casos.
Un saludo y suerte =)

debora dijo...

Tienes toda la razón
Yo apuntaria una cosita mas:
Que la gente sea consciente y consecuente con su animal y si tiene dudas mejor no tenerlos porque luego vienen los abandonos y maltratos
Besos