domingo, 27 de febrero de 2011

El viaje


Me fuí con miedo, demasiado miedo metido en el cuerpo
- Cuidado con Rex, puede morder a Sort, puede ser incontrolable...( me decían)
Hasta me planteé no llevarlo, la idea rondó por mi cabeza unos minutos, pero la deseché igual que vino, su última oportunidad, era el momento de ver si era capaz de ser un perro normal, dentro de una casa, con normas, sumiso, educado y buen compañero
Valió la pena, allí, entre los arboles, crecí con cada experiencia vivida con ellos, con cada mirada, con cada negación de Rex, en cinco días llegó a ser un perro casi normal, con miedo, minimo, pero eso siempre formará parte de él
Como iba predispuesta a pensar lo peor, nada mas llegar a la casa, le puse el bozal, después recapacité, porque eso sí, tiempo para pensar, allí había a espuertas, y decidí correr el riesgo
Me alegro, porque era lo último que faltaba por ver de él
En este caso, me proponía con Rex que disfrutara del momento, que parara de ver, oler, correr y simplemente viera el horizonte y el quinto día se hizo la luz, se acostó en la entrada de la casa, yo con un vasito de vino calentándome al sol, y el acostado disfrutando de la brisa
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